La importancia de la Educación Musical en los niños

Hay diferentes formas por las cuales podemos aprender. Hay unas que nos benefician más que otras porque potencian el desarrollo cognitivo en todos nosotros. Es por ello, que siempre a la hora de querer explotar todas nuestras aptitudes tenemos que decantarnos por estas.

La música es uno de los mecanismos elementales para aprender del ser humano. Desde la antigüedad se ha enseñado pues siempre se ha sabido que, si se enseña disciplinariamente, el individuo sobresaldrá en las demás cátedras que estudie. El fortalecimiento de las conexiones sensoriales se incrementa mientras aprendemos, escuchamos o componemos tonadas melodiosas. Es por esta razón, que todos los científicos recomiendan que debemos iniciar en esta a una edad temprana a nuestros hijos.

Durante la infancia, el ser humana atraviesa por los momentos más cruciales de su vida que, después de todo, reconfigurarán lo que él será durante la vida adulta. Por ello, no debemos desperdiciar ni un minuto e iniciar cuanto antes la formación melodiosa de los pequeños.

¿Por qué enseñar desde la infancia música a nuestros pequeños?

Primero debes saber que la capacidad para aprender las primeras nociones de música se desarrolla a tan solo los 2 años de edad; está alcanza su momento más propicio a los 5 años y, finalmente, se estanca a los 9 perdurando durante toda la vida de los futuros adultos.

Considerando esto, es indispensable que ellos reciban todas las enseñanzas posibles apenas puedan empezar. Pues debes recordar que no solo motivaremos los ánimos emprendedores de los pequeños, sino que, al mismo tiempo, le beneficiaremos en todos sus aspectos de adquisición de una u otra cualidad. A su vez, ayudaremos a que la estructura de niño se desarrolle con más rapidez, como, por ejemplo:

  • Su voz: Al motivar que los pequeños que canten estaremos fortaleciendo sus cuerdas vocales y mejorando su articulación. En el mismo sentido, y si es que orientamos algunas canciones en otros idiomas, lograremos que estos adquieran el acento característico de una lengua que no es su idioma natal.
  • Su aparato auditivo: De igual forma, al estar con más frecuencia en contacto con diversos sonidos, el órgano auditivo de nuestro hijo se desarrollará para poder diferenciar aspectos como el tono y el timbre. Además de promover que el progreso y maduración de este.
  • Su sentido del tacto: Cuando el infante maneje los diversos instrumentos musicales, y además logre distinguir como se propagan las frecuencias de ondas en, por ejemplo, una batería, sus capacidades táctiles se potenciarán al máximo.

A nivel fisiológico externo estos son los provechos que acarrean en los hijos una formación de este tipo. Pero además también contamos con muchos otros que, al descubrirlos, no pensaremos dos veces en iniciar esta educación cuanto antes.

Principales beneficios de una educación musical temprana

No quedaríamos cortos si enumeráramos todos los provechos que conlleva este tipo de enseñanza. Pero solo bastan los principales para conocer sus mayores virtudes, estas son:

  • Favorece a su coordinación motora.
  • Incrementa toda su creatividad emocional.
  • Enaltece sus ansias naturales por investigar-descubrir.
  • Incita a experimentar sentimientos de manera abierta.
  • Ayuda a su adaptación en ambientes con ruidos fuertes.
  • Mejora su capacidad social al estar en contacto con otros de su edad.
  • Ayuda al reconocimiento de las posibilidades que tiene su propio cuerpo.

Como puedes observar, solo son aspectos positivos los que obtendrás. Pero, si recibe una buena educación, no solo se quedarán allí. Está comprobado que una educación temprana enfocada a este aspecto ayuda a promover la inteligencia, la disciplina y la instrucción en el sujeto que la recibe.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar esta formación?

Generalmente una asignatura que imparta educación musical solo aparece hasta que el muchacho cumpla los 6 años de edad. Como hemos aprendido hoy, esto es muy tarde si consideramos que a partir de los 2 pueden fácilmente aprender a iniciarse en esta enseñanza. Por ello tú debes formar parte de su formación y, mientras aún no la ve en la escuela, fortalecer mediante:

  1. Motivar que experimente el canto a diario. Sin importar que tan desafinada lo haga, esto es muy provechoso para que sus cuerdas vocales se fortalezcan y, de esta forma, estar preparado para cuando empiece su formación.
  2. Cómprales todo tipo de juguetes que hagan ruido. Sobre todo, aquellos que tengan forma de instrumentos musicales y guíalo de cómo se usa uno de verdad.
  3. Inscríbelo en escuelas de formación académica musical para jóvenes. Aceptan a todo infante que tenga las ganas y la voluntad de aprender este maravilloso arte.
  4. Coloca música todos los días y varía los géneros que el escucha. No solo te enfoques en la música clásica pues puede ocurrir que tu hijo se canse de escucharla.
  5. Lo más importante es que siempre estés dispuesta a apoyarlo y aconsejarlo cuando él, por sí solo, muestre interés en buscar una educación de calidad.

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