La Improvisación como Sistema Pedagógico se aplica a la enseñanza de la Armonía de acuerdo con la siguiente:
Metodología
El conjunto de los contenidos se distribuye en unidades didácticas cada una de las cuales contiene:
Obra/s a analizar
1.- Forma, 2.- Armonía, 3.- Melodía, 4.- Ritmo e instrumentación, 5.- Creación
OBRA: El trabajo de cada Unidad se dirige a través del estudio y comprensión de una obra de un autor de la época tonal (s. XVII – XIX) que se ve complementada a lo largo de la Unidad con fragmentos de otras obras que contengan elementos similares. Es lógico pensar que las reglas que rigen la composición musical no pueden ser dadas en abstracto, sino que deben ser analizadas y extraídas de su uso real en las obras de los maestros. Por lo tanto serán Beethoven, Mozart, Schubert y otros quienes dicten las reglas de comportamiento.
La elección de este material se ha llevado a cabo desde muchos puntos de vista, es decir, que aunque la visión armónica sea el hilo conductor primordial, también se ha tenido en cuenta el avance en la complejidad formal y de tratamiento melódico y rítmico.
Es necesario que esta obra sea interpretada en clase adaptándola a los medios instrumentales de los propios alumnos y distribuyendo los papeles de modo que todos participen, escuchen y disfruten de su montaje.
- FORMA : La aproximación analítica a la obra se hace desde lo general a lo particular. Pretendemos potenciar la identificación de la arquitectura global y las principales articulaciones de una composición. Se aportan guías para investigar las causas y consecuencias de cada articulación o sección importante. La armonía tiene normalmente implicaciones en los fraseos, ya que las cadencias y las regionalizaciones son los elementos más definitorios del discurso en el Sistema tonal, sin embargo también el perfil melódico y los elementos rítmicos son tenidos en cuenta en el momento de explicar el funcionamiento del discurso musical. El análisis formal determina los diferentes “patrones” de discurso que sigue un autor, lo que llamamos “formas musicales”.
- ARMONÍA: Dentro del plano exclusivamente armónico, identificamos cada uno de los acordes que forman la estructura armónica, explicando su formación, su cifrado, su función, sus tendencias, su modo de relacionarse con el resto, etc. Se sintetiza la obra en lo que llamamos el “esqueleto armónico”, modo de visión estructuralista cercano al análisis Schenkeriano, en el que pueda verse con total claridad la conducción armónica. Este esqueleto armónico es de primordial importancia ya que representa justamente la unión entre la música real y la conducción esquemática de la armonía. Naturalmente después se explican los acordes novedosos o que necesiten ser reforzados, las conducciones de voces, … En los ejercicios escritos, realizaciones de esqueletos armónicos, ha de observarse pulcritud en los enlaces de voces, al modo de de los ejercicios de armonía tradicional. Con frecuencia se intercalan ejercicios en los que se sugiere la práctica de una estructura armónica al piano con un patrón rítmico sencillo. En estos casos no ha de exigirse un respeto a las reglas que rigen el comportamiento de las voces, sino valorar más la continuidad y la audición de la propia sucesión de acordes. Además los patrones dados son sólo sugerencias a las que conviene dar toda la amplitud que permita las posibilidades de los alumnos. Es recomendable cambiar de posición los acordes y recorrer todo el teclado. Un importante apartado al que hemos querido dar toda la relevancia que merece es el del ENTRENAMIENTO AUDITIVO donde proponemos diversos ejercicios para potenciar la audición armónica. Es importante destacar al respecto que no se trata de reconocer más o menos notas sino de ser capaces de escuchar las funciones de los acordes y sus relaciones. Este tipo de “dictado” es en estos momentos muy poco utilizado en nuestro entorno y sin embargo tiene un inmenso valor formativo. Incluimos asimismo ejercicios para tocar al piano con estructuras armónicas extraídas de las obras o de invención del alumno dentro de ciertas pautas. Estos ejercicios continúan y enriquecen los que se trabajan en los libros de piano complementario.
- MELODÍA: En este apartado se procede a la identificación de los elementos melódicos: frases, semifrases, motivos y células, y se estudian los sistemas que cada autor ha utilizado en su elaboración. Las reglas que rigen el comportamiento melódico son una verdadera novedad en muchos casos. Planteamos exhaustivamente posibilidades de pregunta-respuesta, adaptaciones, espejos, progresiones, variaciones, ornamentaciones, desarrollo de células, etc., siguiendo al detalle el significado y la elaboración de cada nota. Las teorías de desarrollo melódico que hemos madurado a raíz del análisis melódico renuevan e incrementan el vocabulario técnico que siempre ha sido más desarrollado desde el punto de vista armónico.
- RITMO E INSTRUMENTACIÓN: El estudio de los “patrones rítmicos” analizados en la partitura tiene una gran relevancia. Con esto pretendemos aportar recursos sencillos de composición que pueden ser aplicados sin grandes dificultades a las estructuras armónicas. Cada “patrón” es un comportamiento tipificado que puede ser puramente de acompañamiento o giros melódicos típicos, etc. El conjunto de los patrones rítmicos es un ideal acercamiento al estilo característico del compositor. Se analiza la textura, la disposición de las voces, se comentan las peculiaridades de los instrumentos que participan. Cada instrumento nos ofrece diferentes posibilidad de interpretar un acorde, diversas fórmulas de desplegar los acordes arpegiadamente o en escala, de distribuir los registros y los movimientos rítmicos con que se impulsan y muchas otras variantes. Naturalmente, sería ideal disponer entre los propios alumnos de instrumentistas que pudieran interpretar las obras en su forma original. En caso contrario, se podrán adaptar a cualquier otro conjunto de que se disponga.
- CREACIÓN: En cada uno de los apartados anteriores se han ido proponiendo trabajos parciales de acuerdo con los explicaciones (“creación paso a paso”). Llegados a este punto se pide una puesta en práctica de todos los conocimientos adquiridos, y esto de dos modos diferentes: una creación imitativa , que respete fielmente los diferentes análisis de la obra, y una creación libre que utilice sin trabas los elementos estudiados en esta unidad y en las anteriores a fin de conseguir una obra original de cada alumno al tiempo que se asientan y se escuchan los conceptos aprendidos. A lo largo de todas estas secciones se intercala una variada gama de ejercicios que asegura la participación del alumnado a fin de asimilar los contenidos. Estos ejercicios incluyen: Analizar formal, armónica, melódica y rítmicamente las obras o fragmentos propuestos Tocar obras y estructuras armónicas, improvisando o no. Audiciones intentando acceder a la forma y armonía de lo escuchado. Dictados armónicos. Componer o completar esqueletos armónicos a cuatro voces a partir de una estructura armónica dada (bajo cifrado o sin cifrar). Armonizar o completar la armonización de melodías. Inventar patrones rítmicos. Composición de pequeñas obras siguiendo el modelo dado en la unidad o libres.
